27 feb. 2009

Beirut - March of the Zapotec (2009)

En el momento que cualquier joven o viejo de cualquier nacionalidad decida venir a grabar un disco a México (en este caso a Oaxaca) convierte automaticamente el asunto de nuestra incumbencia. Aún más si está basado en el folklore de la región e interpretado con una banda local, como lo hizo Zach Condon con la banda Jimenez.

Me parece sumamente importante que jovenes brillantes, (algún día Connor Oberst y ahora Zach), se refugien en los pueblos mágicos mexicanos para crear música, inspirados por las viejas iglesias, el olor a campo o quizá hasta las increibles bondades culinarias. Elementos que rodean al chilango promedio, pero que éste prefiere salir a Canada a grabar, cof cof chikita violenta, o copiar varios predecibles esquemas que hagan creer que el material viene de todos lados menos de México. cof cofcof-cof-cof, me ahogo.

Somos un pueblo que gracias a gente como Zach tiene la posibilidad de recuperar más la credibilidad en su propio arte y en su propio empuje hacia la exportación, genios como Jodorowsky encontraron en la selva de concreto del DF, aparte de su refugio, su escenario perfecto, al igual que a sus musas y músicos. Conversar con gente de otros paises, sobretodo europea, te puede hacer entender la admiración que se tiene por México. Sí, we are in a world of shit, pero sabes bien que eso no es excusa para culpar a tu lugar de origen.

La vanguardia no es precisamente el campo de especialidad de Zach, él más bien es un artesano del folklore capaz de reconstruir quasi-vals de trompetas olvidados a compases de 3/4, técnica usada en March of the Zapotec en más de un tema, "The Akara" y "La Llorona" entre ellos, al oir este material es díficil no pensar en el término "música de funeral" que si fuera el mio no me molestaría que se oyera Beirut de fondo. "El Zócalo" abre el ep y muestra el vivo color de una tambora haciendo de las suyas en algún festejo guadalupano, "On a Bayonet" es realmente desgarradora y "The Shrew" debraya entre notas que darían todo sentido a un filme de Kusturica.

Cabe mencionar que March of the Zapotec es un doble ep (el primer doble ep de la historia fue el magical mistery tour) y la contraparte Holland, es aún mejor que ésta. Trabajos anteriores de Beirut desde Gulag Orkestar (éste conceptualizado entre los balcanes y medio oriente) nos abren paso a una serie de música infinita retomada del folklore de lugares casi olvidados por sus propios habitantes.




nochepasta: 8.4
Reacciones:

5 comentarios:

Carlos Reyes dijo...

Yo no lo he escuchado, pero tambien iba a escribir sobre el, pero me lo gano Jean-Stephane (bastard! jajaja), asi que el va a escribir sobre el.

Voy a conseguirlo either way.

intravenoso dijo...

yo iba a escribir sobre el tambien y es un discazo lo que hizo con la banda esa oaxaqueña

bIeNo dijo...

Muy buena critica andreche, y me parece justo todo :)

guso dijo...

A mi me causó una leve depresión. Siempre renegamos de la tambora, de la banda sinaloense y de todos esos sonidos que nos parecen de mal gusto o poco sofisticados. ¿Por qué tenemos que esperarnos a que vengan de fuera para que lo apreciemos?

Por otro lado, cabría apuntar una defensa diciendo que son cosas que ya han hecho nuestros paisanos, pero que desgraciadamente en ellos suena a cliché. Alguna vez vi en la tele una forzadísima y horripilante colaboración entre Nortec y Banda Limón. Y bueno... Café Tacuba en sus dos primeros discos se aventó un buen resumen de todos estos ritmos.

.Albatros ojeroso. dijo...

Mas o menos lo que dijo el Gus, pero no me parecen sonidos "de mal gusto o poco sofisticados", al contrario, encuentro mucha riqueza en el panorama de la música popular mexicana. Por eso la música popular es tan sólida, porque siguen una base tradicional cimentada en la lírica natural del español y los sonidos propios de una cultura (que son autosuficientes y no necesitan de ningún fenómeno mediático para legitimarse ante nadie). Y sí, como muy bien dijo Gus "¿Por qué tenemos que esperarnos a que vengan de fuera para que lo apreciemos?".